Franco Osorio guarda en sus letras la virtud de ser muy descriptivo. Consigue mantener una historia sostenida, siendo capaz de esbozar versos muy generales pero jamás perderemos los detalles. Sus versos delatan una personalidad apacible sin dejar de lado lo pasional. Maneja un lenguaje sencillo y cercano, permitiendo al lector entender al poeta sin grandes esfuerzos. Con cada poema nos hacemos de una idea del perfil literario del joven poeta, cada texto es solo una repetición de lo que Franco es. Como el eco precisamente. Solo que esta vez el eco es él.
Ecos
Un rayo de alba ingresa por la
ventana
baja por su cuerpo tendido
entre sombras y líneas rojas
para dibujar un torso ondulado
Su imagen plasmada en el espejo
mantiene el goce incesante de un
columpio
revela los secretos de la carne
porosa
contiene el éxtasis de mis ojos
en sus manos
Aunque las sábanas sepan
que otros serán los que se
abriguen con ellas más tarde
guardan nuestros nombres
en el sudor de una luna empañada
Bajo su piel de púas y palabras
desnudas
circula el recuerdo de tomarnos
las manos a destiempo como un
tren que erró la hora
Afuera donde las zapatillas se
perdieron
aún caen las gotas de un viejo
árbol
en busca de un súbito suicidio
Divago mientras estas acostada en
mi muslo
como una botella en el océano
en busca de una llama extinguida
Será necesario inventar un idioma
que comprendas
o es que no te das cuenta que
todos andamos
en busca de un eco perdido?
Sendero
Se abrió a mi paso un sendero
de calles apagadas
y soledad tan profunda
como la de un poste a medianoche
El viento rara vez calla
lo que no debe ser pronunciado
le da oportunidad a una lengua
ignota
de enmudecer a la brisa del
parque
Quebraste mis palabras sin tregua
le diste provecho a las agujas
venías a cocer mis labios
y a detener mis pensamientos en el
paladar
Una brecha escindida entre mi
pecho y el tuyo
obliga a tomar un atajo a la vez
que lanzo la venda
que secciona mi cuerpo como un
archipiélago
Ahora el silencio viajará en el
último autobús
con maletas en mano y una foto
apolillada
donde el pasado vuela entre olas
veraniegas
y un cigarro presto a consumirse
Ceniza
Aunque te encuentres a miles de
kilómetros
tu fogata se obstina en renacer
como el fénix
mientras más trepo sobre tus
ramas
Tus alas se extienden en el árbol
mimado
al que diste de lactar
y te espera con el ansia de un
niño
despojado de su juguete favorito
Ahora lo veo afuera
distante marchito oscuro olvidado
como tus cenizas en el armario
rodeado de mosquitos de mil ojos
A su costado la banca
acostumbrada
a ser útil para dos transeúntes
le cuesta creer que ya no
escuchará tu voz
Debajo el pasto vestigio
de promesas
se bambolea hacia el norte
en busca de un rastro que le
lleve a ti
y el bochorno del sol ido contigo
Adentro pasa el
invierno
los muebles rechinan tu nombre
aunque pronto notarán que ya no
regresas
y los dejas con el sonar de las
piedras a cambio
Así cien noches han pasado
no he descubierto bandera que se
agite a mi viento
todo está desgastado menos tus
huellas
intactas en el marco del
respaldar
Tal vez estas palabras no
naveguen hacia ti
pese a que son sencillas como los
lunes
y a lo mejor sirvan de
inspiración a otros jóvenes
que esperan en un mundo paralelo
expliques
por qué encarnaste tu sombra en
mis pies sin avisarme
Desierto
de agua
No es la lluvia la que te moja
son mis ojos oxidados desgastados
como un escudo por el paso del
tiempo
los que protestan silenciosos
tercos a la noche
Debes estar empapada
lo intuyo y es seguro
ya que a esta hora los lobos
aúllan en el Norte
Una laguna se forma a tu paso
no sabes si pisarla o esquivarla
o tal vez sólo pensar en lo que
dejaste
De pronto me viste
como un espejismo bañado en la
luna
dibujado delante tuyo
¿Será Franco el que me llama?
te preguntarás sin hallar la
respuesta
Fuente
de deseos
Crucé el charco de océano
frondoso
a la búsqueda de la bota
famosa tierra de antigua herencia
donde hubo un imperio de gloria y sangre
en una de sus urbes de místicos
monumentos de caliza
hallé una fuente por la guía de
una compañera de antaño
como una brújula al tanteo
orientada por las nubes
Rodeada a ella un paisaje de paraguas se explaya
en un horizonte negro de cabo a
rabo como techo sin luz
dejándole a la lluvia un ápice
para escabullirse
Un pozo de líquido dorado
se refleja en el manantial de
Trevi
donde se prometía la ejecución
de fructíferos deseos
En ese momento solía caminar de
espaldas al futuro
conservaba en un frasco el aire
que guarda su aliento
sin entender que las cadenas se
abren con el tiempo
Las demandas a la fuente de una
próspera felicidad y salud
no se hicieron esperar mis oídos se bloquearon
al tacto del barullo encontré
refugio en el silencio
Pero también estabas tú amiga de peripecias
guía primaveral conocedora de
enigmas
la única que pudo descifrar una
voz omisa
y me dio una moneda escéptica
que cayera junto a ti como un
cajón en tierra
en el más profundo abismo del
olvido
I
Camino por un pasillo de luces
al tanteo ciego de un principiante
que desconoce las nuevas reglas
del juego
Visualizo una cola de serpiente
exhalada de mi aliento
desesperada como un animal
indefenso en medio del fuego
por no quedarse en el portón
tallado de granito
El pasado calcinado a través del
túnel del tiempo
traza un nuevo mapa ausente de
sentidos
borra las avenidas atestadas de
recuerdos
que nos vieron pasar sin dejar
manchas
Entre mi ser y tu YO
hay tanta distancia como los años
luz entre Venus y Marte
mis tripas mi corazón mi baso mi
hígado inertes
son los que han construido un
muro entre planos
Poco queda del aire natural
cargado en mis pulmones
viviré como las rocas del bosque
no necesito ni de él y menos de
ella para existir
Cerca de la recepción del umbral
hay un libro escrito en sangre
mi nombre próximo en lista de
espera
a la guarda de ser llamado en
breve
Imagino renacer en un jardín
de pastos iluminados por la faz
del sol
manantiales cascadas
ríos pozos
que aguantarán mis lamentos sin
chistar
Sin embargo
todo parece ser
lo movible lo inefable
una ilusión rizomática
Sucede que en la otra esquina
el río inevitable que todos
navegarán
hay un espejismo donde estoy
sentado
con papel y lapiz en las manos
II
La brisa corre y hela como el
polo norte en invierno
traspasa los cuerpos sin vida en
cajones
que despiden un manto nevado
y congelarán las huellas
dactilares
Sin identidad
ni pasado
entre vivir en tierra húmeda
y ser comido por gusanos
no hay mayor diferencia
Afuera
escuchas a tus padres amigos
hermanos
mascotas y cuanto curioso
presentes
en un marco de velas encendidas
con calma
a esgrimir lo mejor de este breve
momento eterno
Igual para nosotros
se acabaron las días y fechas
exactas
el tiempo se embarca como un bote
a la nada
en una carretera que desconoce su
destino
Se acerca la hora del descenso
un mar de pastos amarillos y
variedad de flores
adornan el paisaje otoñal que se
refleja en el pozo
mientras una melodía de voces
enternadas parecen llamarme
La falda del mar
se abrirá por última vez
para recibirme en sus olas
como una boca que prometió no
engullirme
pese a que pronto me recogerá
Aunque los símbolos pierden su
estructura aquí
hay verdades innegables como el
excremento de paloma
que adorna las sepulturas de los
pobres occisos
a los que cubren de blanco sus
nombres
Suena un micrófono parece que ya es hora
de entrar al hoyo ser pisado por
hormigas
nadar fuera de mí y tirar las
redes
como un pescador que se despide
para siempre
despues de recoger
los últimos frutos en un bote hacía
(Fondo musical lágrimas y más
lágrimas muy a pesar mío)
VI
El esperado despertar llegó
las puertas del umbral se abren
El profundo color de tus ojos en
el lago
inunda el camino tornasolado
y la soledad de la bandera
invisible en la plaza
Los sentidos se extinguen como el
apagado de un foco
en el portal limítrofe próximo a
alcanzar el bienestar
que había sido esquivo y
acorazado por la memoria
Ingreso por el rumbo gris donde
se revolotean las hojas
entre un millar de seres que
balbucean algo ininteligible original
como mendigos arrojados a una
miga de pan
De un chasquido se prenden las
antorchas
la vacuna para el dolor ha
llegado sin inyección
quedo perplejo al ver piedras convertirse en estrellas
Espejos sin fin revelan el cuadro
final:
neblina espesa como un manto de
alpaca
extraviado en un paraíso perdido
meditación auscultatoria
contemplándome fuera de mi sexo
mientras bebo la leche cósmica
del seno de la vía láctea
y espero que sean las siete y
domingo
para extirpar ese amor de
cordilleras blancas
VII
Este universo ajeno a los
astrónomos a los telescopios
se encuentra dentro de una masa
polisémica
donde el sol tiene hermanos
mayores y primos
Aquí
el ritmo de las pulsiones se
acompasa a la velocidad de relámpagos
el tiempo se vierte como líquido
en una fuente oblicua
Descubro que somos parte de una
misma lengua de fuego
la memoria una jauría que
deambula al acecho
para separarme de la bacteria
primigenia del Big Bang
Penetro un espacio donde no hay
oxígeno
ni agua ni moscas ni hormigas
para mantener todo en equilibrio
la materia es aniquilada
desmembrada atomizada fisurada
la identidad construida ya
desconocida
sólo queda esperar el parto de
una nube inmaculada
y que florezcan lirios blancos
bajo los árboles gemelos de Sala
VIII
Regreso al cascarón
envuelto en nudos ancestrales
ligándome de íntegro a la jungla
astral
Un susurro estruendoso abarcador
escarapela lo último de un ser
desvalido
y ausente de su existencia
primaria
Unas sombras carroñeras como
buitres en el desierto
espera a que caiga tendido entre
huesos áridos
muerto de sed de mí mismo herido
por insectos
Sale espuma tiemblo de reducir en ideas
a mi lengua a una sola aglutinante
sin sexo
Biografía/Biografía.
Franco Osorio Paredes (Lima, 1987) poeta, periodista y futuro literato. Acaba de publicar su primer poemario "Mar de ecos" en México con Ediciones el viaje. Ha participado en distintos recitales y eventos culturales en Lima y en distintas provincias del Perú. Participo en la Anti- Feria del Libro de Guadalajara (la ferias más grande de editoriales independientes en Latinoamérica), en el festival de poesía de Cusco y se prepara para un festival en Piura para el 2015.
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